Algunos dirán que con lo que se me ocurrió escribir voy a dejar en evidencia que estoy "shalado" y "pegado" con la pega... y puede que tengan un poco de razón, pero mal que mal, la pega me da de comer todos los días y me ha permitido lograr bastantes cosas... así que tan malo el asunto no es.
Lo que quiero hacer es una especie de balance. No sé si será con números rojos o azules. Eso puede quedar a la interpretación de cada uno, aunque a priori creo que está más que azul. Digamos que de un azul tan oscuro que llega a ser negro, como el sueter que usabamos para ir al colegio (al liceo en mi caso). En lenguaje coloquial alguien podría decir "puta que tiene suerte este gueón... siempre le resultan todas las cosas". Pero según yo, es mucho más que suerte. Es una construcción de cosas, como hace un arquitecto... una persona a quien quiero mucho alguna vez me dijo que uno es el arquitecto de su propio destino, y bajo esa premisa ha girado mi forma de ver la vida. Y parece que ha resultado. Aunque a veces me he dado cuenta también que esto puede tener algo de orgullo, por el lado de que me gusta hacer las cosas solo, sin tener que pedirle nada a nadie. No sé.
Casi siempre hago esto sólo en forma mental. Todos los años, cuando el reloj está casi a punto de dar la medianoche el 31 de diciembre. Religiosamente me doy aunque sea un minuto para pensar qué fue lo bueno y lo malo del año. Y este año, como me han pasado tantas cosas, da casi para hacer literatura. Así que se me ocurrió escribir todo para dejar testimonio de lo agradecido que estoy.
Con propiedad puedo decir entonces:
-Que mi nucleo familiar se expandió en un 50%, pues el número de integrantes subió de 2 a tres.
-Que el cariño y amor de familia este año ha crecido por lo menos en esa misma cifra, aunque yo creo que más, pues tengo la absoluta certeza que mi bella esposa me ama aún más que antes, y ahora también tengo el cariño de mi Benjamín, que todos los días vibra cada vez que me ve.
-Que creo que este año logré elevar la cantidad de llamados a mi mamá, y aunque todavía no nos contamos muchas cosas, creció por lo menos en un 40% la complicididad en algunos temas.
-Que sin temor a equivocarme, este año crecí por lo menos un 25% como persona. Aunque algunos no crean, he aprendido muchas cosas nuevas.
-Que soy un 10% menos intolerante que antes. Está bien. Lo reconozco. Es muy poco para todo un año, pero les juro que he hecho el intento.
-Que sigo siendo igual de gruñón y pesado a veces. En eso no he podido avanzar mucho. Sorry.
-Que este año crecí como un 10% en volumen (para adelante, para atrás y para todos lados). Pero me quedo tranquilo porque ya estoy trabajando en eso. Voy a ser tan esbelto como cuando tenía 15 años. Es mi meta este año. En un mes ya he bajado como un 5%. Felicítenme.
-Que en el aspecto profesional el balance remuneracional se incrementó al menos en 50%. No es malo. Considerando que son sólo 12 meses.
-Que mi experiencia en lo laboral también creció por lo menos un 30%. Después de cuatro años en un mismo lugar, fui capaz de emigrar a otra pega, y sólo seis meses más tarde pasar al papel couché. Tampoco es malo.
-Que mi suerte monetaria extra laboral... es decir los ingresos que me encuentro botados por causa de la buena suerte bajaron considerablemente este año. No me encontré tanta plata botada en la calle. De lo más que me acuerdo, fue de la luca que flotaba a mi lado en La Herradura, en mis vacaciones pasadas.
-Que sigo siendo bueno y cercano. El apelativo "amiguito" me persigue por las pegas donde he llegado.
-Que soy un 20% menos bipolar que antes. Que he aprendido a no guardarme cosas, por lo tanto soy un 50% más directo.
-Que en el año descubrí que soy un 60% más garabatero. Es más rico decir garabatos.
-Que mis sonrisas aumentaron por lo menos un 50% este año.
-Que Dios se ha portado más que bien conmigo este año. Nos regaló un angelito, nos cuidó de los peligros, de las enfermedades, nos dio mucho cariño a través de otras personas y ahora más encima nos está cumpliendo el sueño de la casa propia... ohhhhhh.
Y se me ocurren un montón de cosas más, pero para no latearlos lo dejo hasta aquí.
¿Qué más puedo pedir?
La vida nunca deja de sorprenderte... Y los años no paran de correr... hay que mantenerse firme compañeros! La contienda es desigual!
diciembre 21, 2007
octubre 30, 2007
¿Somos más modernos?

Ayer estuve conversando con un colega de trabajo sobre la incapacidad de la gente joven en tomar decisiones. Tengo casos muy cercanos de personas entre 20 y 25 años que están todavía sin una meta ni objetivo claro en la vida. Viviendo el día a día, sin ni siquiera pensar en un desafío que les quite el sueño, por que claro, lo tienen todo: están viviendo al ámparo de la familia, tienen sus cositas limpias y planchadas, sin gastos de nada, y lo mejor, la comida caliente todo el tiempo. ¿Pero se han puesto a pensar lo que será de sus vidas en 20 o 30 años? Nada. Ni siquiera se cuestionan, como uno, cómo podrían vivir o enfrentar la dureza de la vida. Es una generación distinta, que literalmente es ajena a los abatares propios del crecimiento. Que no está interesada en nada... aunque les pasara por arriba un auto, seguirían tan mutis como siempre...
me cuesta entender... Sobre todo, porque existe gente al otro extremo, como yo y muchos otros, que han entendido que hay sacrificarse y buscar las oportunidades, porque solas no llegan.
Y no es sólo en ese plano. Porque hay otros más creciditos que, aunque tienen un rumbo profesional claro no saben o no quieren enfrentarse a otras metas y desafíos. Por ejemplo el caso de varios amigos que conviven desde hace harto tiempo, y que no saben qué responder cuando uno les pregunte qué diferencia hay entre estar así y no casados... siempre me ha inquietado eso. Creo que es una inconsencuencia tremenda, pero es su vida. Alguien me dijo ayer que era un convencido de que la gente que estaba en esa situación era porque en realidad no estaban felices con su pareja. Fuerte. Y me acordé de varios nombres. Le encontré toda la razón... no están felices, creen que todavía pueden encontrar algo mejor, entonces mejor no me caso. Ese debe ser el razonamiento. Pero que triste. Estar buscando eternamente algo mejorcito, porque lo que tenemos no termina de convencernos. No sé.
Lo dejo como inquietud.
octubre 19, 2007
Ordenando la casa
Llevo varios dias dándole vuelta a algún tema para escribir. Y adivinen qué... no se me ha ocurrido nada. Estoy tan fome por estos días, parece que me está dando el viejazo heavy porque como que ando cansado, sin ganas de hacer muchas cosas, me siento feo, guatón y todavía más mañoso que antes. Algo está pasando, pero no sé bien qué.
Esta semana tomé varias decisiones. La que las engloba a todas es ordenar un poco mi vida. En distintas direcciones. Quiero hacer muchas cosas, como por ejemplo tratar de equilibrar un poco mis finanzas. Así que empecé por regularizar algunas dudas. La que más me dolió hoy fue la de la U. Tuve que ir a dar 6 cheques de 80 y tantas luquitas para saldar mi deuda del año 2006... qué envidia me dio la gente que estudió gratis. Pero bueno. Asi es la vida.
Lo que más quiero en este plano es ordenarme un poco para endeudarme de nuevo ¿¿¿¿¿????? Es que quiero comprarme un auto. Mi primer auto. Y me muero de ganas. Asi que capaz que ni espere y me lo intente comprar antes.
Lo otro que decidí esta semana fue que voy a hacerme muuuuchos chequeos médicos. Empezaré por uno general, para luego visitar a un neurólogo y un nutricionista. Quiero dejar de roncar y adelgazar. A ver qué me dicen. Lo que pasa es que el fin de semana acompañé a la Mariela a visitar a una prima suya cuyo esposo tuvo dos derrames cerebrales seguidos, uno a cada lado de la cabeza... muy heavy. Lo peor es que tienen cuatro hijos y él prácticamente está en coma. Qué terrible situación y qué desgracia para esos hijos. Asi que también contraté unos seguros por si me muero... una luquitas no van a estar de más para mi Benjamin. Siempre crei y creo todavía que moriré joven, pero la Mariela dice que me mata si me muero antes de criar a mis hijos... raro. Si ya estaré muerto.
Ya... y para no perder la costumbre acá les dejo algo de Benjamin. Disfruten
Esta semana tomé varias decisiones. La que las engloba a todas es ordenar un poco mi vida. En distintas direcciones. Quiero hacer muchas cosas, como por ejemplo tratar de equilibrar un poco mis finanzas. Así que empecé por regularizar algunas dudas. La que más me dolió hoy fue la de la U. Tuve que ir a dar 6 cheques de 80 y tantas luquitas para saldar mi deuda del año 2006... qué envidia me dio la gente que estudió gratis. Pero bueno. Asi es la vida.
Lo que más quiero en este plano es ordenarme un poco para endeudarme de nuevo ¿¿¿¿¿????? Es que quiero comprarme un auto. Mi primer auto. Y me muero de ganas. Asi que capaz que ni espere y me lo intente comprar antes.
Lo otro que decidí esta semana fue que voy a hacerme muuuuchos chequeos médicos. Empezaré por uno general, para luego visitar a un neurólogo y un nutricionista. Quiero dejar de roncar y adelgazar. A ver qué me dicen. Lo que pasa es que el fin de semana acompañé a la Mariela a visitar a una prima suya cuyo esposo tuvo dos derrames cerebrales seguidos, uno a cada lado de la cabeza... muy heavy. Lo peor es que tienen cuatro hijos y él prácticamente está en coma. Qué terrible situación y qué desgracia para esos hijos. Asi que también contraté unos seguros por si me muero... una luquitas no van a estar de más para mi Benjamin. Siempre crei y creo todavía que moriré joven, pero la Mariela dice que me mata si me muero antes de criar a mis hijos... raro. Si ya estaré muerto.
Ya... y para no perder la costumbre acá les dejo algo de Benjamin. Disfruten
octubre 04, 2007
Un mundo feliz
Hoy no lo pude evitar. Tuve unos minutos libres en el centro, justo cuando me encontré de frente con la Feria del Disco. Se preguntarán qué tiene de especial eso. Muy simple. Desde hace algún tiempo estos locales incorporaron la venta de libros. Y ya había visto algunos bastante buenos. Pero adivinen qué. No ví nada para mí. Ni siquiera se me ocurrió irme directo a las novelas policiales, como siempre lo hago. Ahora todo mi pensamiento es Benjamín. Y hoy definitivamente me tenté. La Mariela me va a colgar porque gasté 20 lucas en un solo libro, pero mi hijo se lo merece. Le compré un gran libro gran que trae toooodos los cuentos que a uno le suenan de cuando era chico.
Son definitivamente mundos felices. De esos con que algunos soñábamos cuando pequeños para olvidar realidades que a veces son muy pesadas para esa edad.
Así que desde esta misma noche empezaré a leerle sus cuentos. Yo sé que le van a gustar, porque ya entiende mucho de lo que le decimos. Tal vez no palabras, pero los gestos y la pronunciación al menos lo encandilarán. Sé que será más feliz todavía. Y ese es mi sueño. Que viva en un mundo de niños por mucho tiempo.
A veces cuando se ríe por las mañanas pienso que es feliz. Imposible pensar otra cosa con las medias carcajadas que nos regala. Ojalá así sea. Para eso trabajamos afanosamente la Mariela y yo. Más ella que yo, pero hago lo que puedo.
septiembre 23, 2007
El camaroncito ya llegó...
Uf... han pasado exactamente 4 meses desde la última vez que escribí. Fue justo 10 días antes de que el camaroncito viera la luz. Y aquí está. Han sido los cuatro meses más intensos de nuestras vidas. Hemos pasado por un montón de estados de ánimo: felicidad, alegría, emotividad, cansancio, cansancio, cansancio, etc etc etc.
Y no han sido pocas las veces en que hemos estado tentados de tirar al loquito por la ventana... pero luego sonríe de esa forma tan angelical que ya nada importa. Es verdad. Cuando Benjamín se ríe o nos conversa realmente se pasa todo y vemos la vida con otros ojos.
Pese a ello en los últimos días no he parado de pensar en lo que significa esta etapa en nuestras vidas. Cumplir 30 y más encima tener un hijo significa un quiebre duro. Es como el hito que marca la entrada definitiva a una época de la vida en que ya no hay vuelta atrás. Derechamente somos adultos y nos estamos volviendo viejos. Tenemos responsabilidades que ya no se pueden obviar. Y ya nunca más dormiré tranquilo hasta el mediodía.... Pero no importa. Creo que lo estamos haciendo bien. El tiempo lo dirá.
Aquí va la primera foto de cuando llegó...disfrútenla tanto como nosotros.
mayo 19, 2007
mi Benjamin

Hoy dia estoy un poco sensible. Debe ser porque todavía estamos embarazados... mi Benjamín ya está a punto de llegar, pero no se anima a salir todavía de la barriguita de mi Mariela. Y tenemos tantas ganas de conocerle...
También debe ser por el otoño que estoy un poco melancólico. Me puse a escuchar música y encontré una canción de Fernando Ubiergo que tal vez nadie conoce, pero que a mí me refleja mucho... está relacionada con la espera de un hijo...
También debe ser por el otoño que estoy un poco melancólico. Me puse a escuchar música y encontré una canción de Fernando Ubiergo que tal vez nadie conoce, pero que a mí me refleja mucho... está relacionada con la espera de un hijo...
Dice..
Pequeño habitante en la barriga grande de mamá, que llegas en Octubre, rompiendo las costumbres nacerás... Afuera los que esperan somos dos ...
Pequeño habitante en la barriga grande de mamá, que llegas en Octubre, rompiendo las costumbres nacerás... Afuera los que esperan somos dos ...
Asómate al ombligo pequeño duendecito para ver que viene por el cielo un cometa viajero para ser... testigo del primer diente en Abril... esquivo profesor de volantín... le pongo un hilo, y es para ti…Usted allá adentro y más afuera, esta espera para dos salga contento y mame teta... comprometa su pequeño corazón…
Pequeño habitanteen la barriga grande de mamáque vienes a la tierra,acá donde América se va..asoma tus ojitos para el mar Valparaíso espera más allá... en un saltito vienes y vas…Asómate al ombligo provócale un suspiro a mi canción que canten los zorzales debajo de los Andes nació el sol la primavera por dentro llegóafuera los que esperan somos dosel árbol pintó una flor…
Por supuesto, son partes no más... pero es linda.
febrero 02, 2007
A propósito del Transantiago...
Te gusta que te soben?
Te gusta que te rocen?
Que te hagan sudar?
Sentir otro aliento a tu lado?
Que te respiren en la nuca y/o en tu cara?
Adoptar nuevas posturas?
Llegar al fondo?
O sólo la punta?
subir............bajar...........
entrar............salir.......
entrar frío............salir caliente y sudado..
siiií !!!!
Entonces.................
usa el Metro!!!!!
el Metro te cuida, cuida el Metro...........
Te gusta que te rocen?
Que te hagan sudar?
Sentir otro aliento a tu lado?
Que te respiren en la nuca y/o en tu cara?
Adoptar nuevas posturas?
Llegar al fondo?
O sólo la punta?
subir............bajar...........
entrar............salir.......
entrar frío............salir caliente y sudado..
siiií !!!!
Entonces.................
usa el Metro!!!!!
el Metro te cuida, cuida el Metro...........
Jordi me eligió a mí!!!
A propósito de buenas estrellas. Esta semana me entregaron el celular Nokia que me gané en un concurso de periodistas. Es bacanísimo. Toma fotos en distintos formatos, graba videos, voz, reproduce MP3, tiene radio, etc, etc, etc.
Para que vean mi buena suerte (y aproveche de sacarle pica a algunos), el famoso aparatito vale 500 lucas. Nada más y nada menos. Estuve tentado de venderlo a 400, comprarme uno de 50 y el resto darlo en pie para un notebook... todo eso hasta que supe que es casi exclusivo en el país. Se supone que no lo van a vender en Latinoamérica, a menos que sea por encargo... Ahí decidí tirar pinta con mi nuevo teléfono y dejé de lado mi Ericson azul que me acompañó como por 6 años.... Claro que le di la despedida como corresponde y lo embalé en una de mis cajas de cachureos y recuerdos.
Cuando lo fui a retirar me tomaron una foto y me mostraron otra que le habían tomado a mi ahora “colega de teléfono” (nada más que eso por suerte), Jordi Castell, quien fue jurado en el concurso en que participé (y donde obtuve el primer lugar), por lo que también le dieron uno de esos teléfonos. El loco quedó sorprendido con la calidad de las fotos, porque sólo éramos periodistas quienes las habíamos tomado.
En fin. Lo que quería decir es que por primera vez estoy muy cerca de la farándula. Estoy usando el celular ultimo modelo, top, top, top, que usan las estrellas de la TV ¿y qué?
Para que vean mi buena suerte (y aproveche de sacarle pica a algunos), el famoso aparatito vale 500 lucas. Nada más y nada menos. Estuve tentado de venderlo a 400, comprarme uno de 50 y el resto darlo en pie para un notebook... todo eso hasta que supe que es casi exclusivo en el país. Se supone que no lo van a vender en Latinoamérica, a menos que sea por encargo... Ahí decidí tirar pinta con mi nuevo teléfono y dejé de lado mi Ericson azul que me acompañó como por 6 años.... Claro que le di la despedida como corresponde y lo embalé en una de mis cajas de cachureos y recuerdos.
Cuando lo fui a retirar me tomaron una foto y me mostraron otra que le habían tomado a mi ahora “colega de teléfono” (nada más que eso por suerte), Jordi Castell, quien fue jurado en el concurso en que participé (y donde obtuve el primer lugar), por lo que también le dieron uno de esos teléfonos. El loco quedó sorprendido con la calidad de las fotos, porque sólo éramos periodistas quienes las habíamos tomado.
En fin. Lo que quería decir es que por primera vez estoy muy cerca de la farándula. Estoy usando el celular ultimo modelo, top, top, top, que usan las estrellas de la TV ¿y qué?
La buena estrella
Hace unos días me pasó algo que me llamó mucho la atención. Algunos, como mi amigo Lecaros, dirán que es sólo una muestra más de mi buena estrella, como me ha dicho él mismo en varias ocasiones. En esta oportunidad coincido plenamente con su definición y me sorprendo realmente de la suerte que a veces tengo, sobre todo en esta oportunidad.
Un día de la semana pasada justo a eso del mediodía estaba parado en el borde de las pequeñas olas de la playa La Herradura, en Coquimbo. Era para mí un día como cualquiera de los otros que llevaba ahí a propósito de las vacaciones invitadas por los suegros. Estaba observando el ir y venir del agua que deambulaba tímidamente a esa hora, cuando de repente vi frente a mis piernas el vaivén de un billete de luca. Aunque no sea mucha plata me maté de la risa, porque no puede ser que me encuentre plata dentro del mar (el agua me llegaba pasadas las rodillas). Lo más chistoso es que parece que esa era mi semana, porque sólo un día antes me había encontrado 4 fichas de luca en uno de los tragamonedas del casino de esa ciudad, y cuando metí una de las monedas en la máquina gané al tiro 3 lucas más.
Y así fue como recordé las muchas veces en que me he encontrado plata en mi vida, que haciendo memoria ahora ha llegado a mí justo cuando casi no he tenido ni uno. La mayor cantidad fue una vez cuando me encontré cerca de 30 lucas en un monedero viejo que estaba en un paradero en Chillán. El muy gil le preguntó a la gente que estaba alrededor si era de alguien. Hasta entró a la farmacia que estaba al frente para saber si era de alguien que estuviera ahí. Me acuerdo que tenía 19 años. Estaba trabajando en un pequeño mall de Chillán y era justo casi fin de mes, cuando no tenía ni uno.
Aún más chico, debo haber tenido como 10 o 12 años, estaba en el centro de Chillán como mi mamá y mis 2 hermanos esperando un trámite en el banco. Estábamos tan aburrido esperando que salimos a una galería que estaba a un costado. Uno de los locales era un fotocopiadora que por esa hora estaba atestada de gente. El frente del local era de puro vidrio y de pronto vi que había 5 lucas dobladas en el suelo. Entré tratando de pasar desapercibido y pisé el billete con mi pie. Luego me agaché y lo recogí tratando de salir también sin que nadie me notara. Recuerdo que llegué afuera y se lo pasé a mi mamá para que le comprara una torta a mi hermano chico que ese día estaba de cumpleaños y no había plata para celebrarlo.
Las otras veces que recuerdo fueron en Santiago, cuando estaba en la Universidad. Una vez me encontré en el pasillo dos billetes de 5 mil doblados. Todos pasaban y nadie los veía. Mientras que en otra oportunidad me encontré un billete de 10 lucas en las escaleras del Metro. Estaban bien doblados.
Todo esto, sin contar las innumerables veces en que miro al suelo y me encuentro monedas de distinto valor y otra infinidad de cosas: celulares, relojes, anillos, son las recuerdo ahora.
Así que concluí que en realidad parece que tengo suerte para encontrarme plata. Pero no así para multiplicar ese dinero. Pero tentando a la suerte, guardé el billete de luca de Coquimbo y hoy fui a comprarme un Kino para ver si me gano los 900 millones de pesos que están en juego. Supongan que resulta.
Un día de la semana pasada justo a eso del mediodía estaba parado en el borde de las pequeñas olas de la playa La Herradura, en Coquimbo. Era para mí un día como cualquiera de los otros que llevaba ahí a propósito de las vacaciones invitadas por los suegros. Estaba observando el ir y venir del agua que deambulaba tímidamente a esa hora, cuando de repente vi frente a mis piernas el vaivén de un billete de luca. Aunque no sea mucha plata me maté de la risa, porque no puede ser que me encuentre plata dentro del mar (el agua me llegaba pasadas las rodillas). Lo más chistoso es que parece que esa era mi semana, porque sólo un día antes me había encontrado 4 fichas de luca en uno de los tragamonedas del casino de esa ciudad, y cuando metí una de las monedas en la máquina gané al tiro 3 lucas más.
Y así fue como recordé las muchas veces en que me he encontrado plata en mi vida, que haciendo memoria ahora ha llegado a mí justo cuando casi no he tenido ni uno. La mayor cantidad fue una vez cuando me encontré cerca de 30 lucas en un monedero viejo que estaba en un paradero en Chillán. El muy gil le preguntó a la gente que estaba alrededor si era de alguien. Hasta entró a la farmacia que estaba al frente para saber si era de alguien que estuviera ahí. Me acuerdo que tenía 19 años. Estaba trabajando en un pequeño mall de Chillán y era justo casi fin de mes, cuando no tenía ni uno.
Aún más chico, debo haber tenido como 10 o 12 años, estaba en el centro de Chillán como mi mamá y mis 2 hermanos esperando un trámite en el banco. Estábamos tan aburrido esperando que salimos a una galería que estaba a un costado. Uno de los locales era un fotocopiadora que por esa hora estaba atestada de gente. El frente del local era de puro vidrio y de pronto vi que había 5 lucas dobladas en el suelo. Entré tratando de pasar desapercibido y pisé el billete con mi pie. Luego me agaché y lo recogí tratando de salir también sin que nadie me notara. Recuerdo que llegué afuera y se lo pasé a mi mamá para que le comprara una torta a mi hermano chico que ese día estaba de cumpleaños y no había plata para celebrarlo.
Las otras veces que recuerdo fueron en Santiago, cuando estaba en la Universidad. Una vez me encontré en el pasillo dos billetes de 5 mil doblados. Todos pasaban y nadie los veía. Mientras que en otra oportunidad me encontré un billete de 10 lucas en las escaleras del Metro. Estaban bien doblados.
Todo esto, sin contar las innumerables veces en que miro al suelo y me encuentro monedas de distinto valor y otra infinidad de cosas: celulares, relojes, anillos, son las recuerdo ahora.
Así que concluí que en realidad parece que tengo suerte para encontrarme plata. Pero no así para multiplicar ese dinero. Pero tentando a la suerte, guardé el billete de luca de Coquimbo y hoy fui a comprarme un Kino para ver si me gano los 900 millones de pesos que están en juego. Supongan que resulta.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Doce años
De pronto recordé que tenía un blog. Busqué y busqué hasta que logré encontrarlo. Fueron más de doce años sin escribir nada. Me emocioné muc...
-
Llevo varios dias dándole vuelta a algún tema para escribir. Y adivinen qué... no se me ha ocurrido nada. Estoy tan fome por estos días, par...
-
Te gusta que te soben? Te gusta que te rocen? Que te hagan sudar? Sentir otro aliento a tu lado? Que te respiren en la nuca y/o en tu cara? ...
-
Un amigo me incentivó hoy mismo a hacer esto. Como es un "buen buen amigo" (de esos que te acompañan hasta a tomarte las gracias) ...